Inicio / Educación al consumidor / Consejos / Piojos – Pediculosis: Un problema grande para un trabajo fino. Prevensión y Tratamiento

Piojos – Pediculosis: Un problema grande para un trabajo fino. Prevensión y Tratamiento

¿Por dónde empezar?

En épocas de epidemia los piojos no preguntan ni nombre ni sexo ni edad, donde caen, pican y se reproducen. Por eso es muy importante que en cada hogar, hospital, colegio, colonia, etcétera, se tomen las precauciones del caso.

Para comenzar, es indispensable controlar el medio ambiente en el que cada uno se mueve, ya que estos parásitos pueden sobrevivir varias horas fuera de las cabezas.

Tener la ropa (incluida la de la cama) siempre limpia y planchada en caliente significa comenzar con buen paso, obligar a la gente a entrar a los natatorios con gorro de baño también lo es y en épocas invernales ventilar la ropa exponiéndola a temperaturas externas para que el frío los mate, es dar otro. Pero lo más importante es, sin dudas, educar. Educar y concientizar.

¿Concientizar? ¿A quienes? ¿Cómo?

Los piojos deben llevar sobre la tierra tantos años como los humanos. Así y todo estos no se los pudieron sacar de la “cabeza”; por eso es fundamental que, ante una epidemia tan persistente como la que hay en nuestro país desde hace años, se comience, valga la redundancia, por el principio, la conciencia de la gente.

Los colegios son un lugar donde la pediculosis anda y anda y nadie la ve, pero los chicos la sienten. Capacitar a los maestros, quienes están en contacto diario con los niños, es de suma importancia para identificar y hacer un control precoz del problema. Ponemos como ejemplo las escuelas pero podríamos nombrar muchos tipos de comunidades cerradas o semicerradas en donde los factores de riesgo son mayores.

Los médicos, enfermeros, agentes sanitarios y todos aquellos que trabajan en áreas de salud también deben tener un rol importante dentro de la comunidad, como replicadores y multiplicadores de la información.

Y como en estas líneas hablamos de concientizar, acá va una serie de consejos para tener en muy en cuenta:

  • Ojo con los shampoos y lociones:  sólo las medidas higiénicas son preventivas de la pediculosis. Los productos especiales para tratarla sólo deben usarse en casos de infestación y no es nada recomendable dejarlos toda la noche en la cabeza de los niños.
  • Cuidado con los consejos de la “nonna”:  es común que la gente use remedios caseros como el querosén o el gamexane. Esta costumbre no es recomendable porque la utilización de estas sustancias puede acarrear graves consecuencias físicas, tales como la intoxicación por contacto con las manos y la boca o problemas epidérmicos en el cuero cabelludo.
  • A mirar cabezas:  el control diario de las cabezas de los niños debe ser una rutina en todos los hogares en las épocas de epidemia. Los pelados se salvan: el uso del cabello corto o recogido ayuda a disminuir considerablemante el riesgo de contagio.
  • Imitando a Pilatos:  no es que no haya que enfrentar el problema, sino que otra forma de prevenirlo es lavándose las manos y también limpiando y cortando regularmente las uñas. De esta manera se evitarán infestaciones y escarificaciones en el cuero cabelludo.
  • Lavar y lavar:  la higiene de los peines, hebillas, sujetadores de cabello, gorros y bufandas tiene que estar a la orden del día, así como las sábanas, fundas y frazadas.
  • A usar el peine fino: ¿El qué?

¿Qué es y cómo usar el peine fino?
El peine fino es, como su propio nombre lo indica, un peine, más pequeño que los comunes, con los dientes más juntos y generalmente de metal. Constituye uno de los instrumentos más útiles para el tratamiento de la pediculosis, ya que ayuda a remover piojos, liendres y ninfas (son los estadios juveniles del parásito) en forma
rápida e inocua. Si al peine se lo moja apenas con vinagre de vino mezclado con agua, esta solución colabora en la tarea de disolver la quitina, cemento que adhiere el huevo al pelo, facilitando su remoción.

Es importante saber que ni con el peine fino se logran extraer todas las liendres (que deberán ser desprendidas manualmente), ni con vinagre (ácido acético) se exterminan los piojos, pero incorporar SU USO debería ser un hábito más en la higiene personal de la gente (sobre todo en los niños, que son los más expuestos). También es importante saber que, luego de su uso, el peine se debe lavar e higienizar manteniéndolo en agua hirviendo durante cinco minutos. Y

no por casualidad quedó este tema para cerrar esta nota, sino para remarcar que el problema de la pediculosis es grande y que el trabajo para erradicarla debe ser fino, muy fino, como el peine.

Fuente ANMAT

Sobre

Revisa También

Diez razones para pagar con tarjeta de débito

Usar la tarjeta de débito para pagar nuestras compras tiene grandes ventajas en comparación de …