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Siete negocios que vienen

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Los consumidores argentinos utilizan cada vez más Internet como una herramienta para investigar y comprar productos y servicios. Las ventas minoristas a través del comercio electrónico se multiplicaron por cinco en los últimos cinco años, llegando en 2011 a los $ 11.594 millones, de acuerdo al último estudio sectorial de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE).

Según el informe, el 33,4% de los usuarios de Internet realiza al menos una compra online al año. La cifra implica a unos 9 millones de personas, sobre los 30 millones de usuarios en el país.
Consecuentemente, cada vez más empresas ofrecen sus productos y servicios en la Web. Casi un 30% de las pymes utilizan esta vía como canal de ventas, y en los últimos años a los productos típicos de venta online como los electrónicos, se sumó gran diversidad de rubros como deliverys y restaurantes, salones de belleza, tiendas de artesanías, indumentaria, objetos para el hogar.

A esto debe contarse la aparición, en el último año, de al menos 20 empresas de descuentos y clubes de compra en línea que favorecen el ingreso de nuevos usuarios a esta modalidad de compra, y también de pymes y comercios que empiezan de este modo a comercializar su oferta en línea.

El comercio electrónico representa actualmente el 3,3% de las ventas totales minoristas y emplea a unas 120.000 personas, esto es, alrededor del 1% de la población económicamente activa (PEA).
Así como hoy casi un 90% de las pymes tiene un sitio web -según datos de la consultora Prince & Cooke, que realizó el estudio sobre Comercio Electrónico para la CACE-, la proporción de pymes que comercializan a través de Internet también tenderá a crecer. En algunos casos, se trata de emprendimientos surgidos para el mundo online, como las tiendas virtuales (Tiendanube, Comprarencasa.com).

En otros, la Web es un canal más de ventas, mientras que para el resto funcionará como un local más.

2 Ser sustentables para ser confiables

De a poco, los consumidores van tomando en cuenta -además del precio y la calidad- otras cuestiones que envuelven a los productos y servicios que compran. La responsabilidad ambiental de la empresa fabricante o prestadora; si en el proceso de producción se utilizaron o desecharon materiales que puedan dañar al ambiente; si la empresa respeta los derechos laborales de los trabajadores; o si realiza acciones de beneficio a la comunidad.

Además de reducir costos por el ahorro energético, la reutilización y reciclado de materiales, la sustentabilidad mejora la imagen de la marca. De acuerdo al estudio de Gallup «Los Argentinos y el Medio Ambiente», publicado en junio de 2011, «cinco de cada 10 argentinos opinan que el que una empresa tenga una política ambiental lo influye mucho o bastante al momento de decidir qué producto comprar o qué servicio contratar».

Las empresas tienen hoy la responsabilidad en la promoción del consumo sostenible a través del diseño, producción y distribución de bienes y servicios, según el informe.

3 El poder de las redes sociales

Facebook tiene más de 500 millones de usuarios en el mundo y 16 millones en la Argentina (más del 50% de los navegantes locales de Internet), según datos de la propia compañía. Twitter tiene 340 millones de usuarios globales y, aunque no hay cifras exactas, se trata de la segunda red social más usada en el país.

Sin duda, las redes sociales han cambiado las formas de informarse y relacionarse, y también los hábitos de consumo. Con su poder de conexión y viralidad, permiten que cualquier noticia o rumor sobre una persona, marca o producto se difunda en forma instantánea e incontrolable.

Su poder, a la hora de la decisión de compra, es inmenso ya que hoy las audiencias otorgan mayor credibilidad a lo que sus pares dicen en estos espacios, que a la palabra de los «expertos» y la publicidad tradicional. Por esto, con todos los riesgos de abrir un perfil en cada red social conlleva, permanecer alejado de éstas también supone un peligro para el negocio, ya que quiérase o no, los consumidores y empleados podrán estar hablando de la marca o empresa en las redes sin que se pueda monitorear.

Las redes sociales pueden ser un eficaz vehículo de comunicación y diálogo con los consumidores, pero también se pueden volver en contra. Para evitar malas experiencias, hay una serie de recaudos a tomar.

Comprometerse a una presencia en las redes sociales implica más allá de armar un perfil de la marca o empresa, actualizar permanentemente su contenido con temas de utilidad para los usuarios y consumidores. No se deben dejar las consultas y sugerencias sin responder y utilizar este canal como una vía de diálogo, lo que implica principalmente escuchar al consumidor.

4 La movilidad

En el mundo, 6.000 millones de habitantes, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones, tienen un teléfono móvil y en la Argentina, ya hay más líneas de telefonía celular que habitantes (42 millones). El camino a la movilidad es irreversible, y los dispositivos inteligentes (no sólo teléfonos, sino también computadoras portátiles y tablets) van camino a ser la principal vía de acceso a Internet. Sitios populares como Facebook ya reciben más visitas y actualizaciones mediante el celular que, a través de computadoras fijas, según la agencia de medios sociales Intuic.

Las empresas no pueden ignorar esta tendencia y el primer paso para no quedar afuera es adaptar sus sitios web a la navegación desde una mínima pantalla (tecnología wap). También las acciones de marketing y difusión deberán presentarse en forma adecuada para ser recibidas en movimiento y en el momento y lugar apropiados. Aprovechando las virtudes de la geolocalización, se pueden enviar ofertas y promociones de los comercios más próximos al usuario, sin incomodar ni invadir.

También los medios de pago se están adaptando a esta modalidad. Recientemente, por ejemplo, la compañía de pagos por correo electrónico Dinero Mail lanzó una solución para pagar y cobrar a través de teléfonos móviles. «El uso del móvil para todo tipo de trámites cotidianos es cada vez más intenso, y pronto los pagos por celular serán una modalidad habitual», apuesta Juan Pablo Bruzzo, co fundador de la compañía.

5 Todo en la nube

El concepto de «cloud computing» o «computación en la nube», «permite a los usuarios alojar toda o parte de la infraestructura (hard, soft y datos) de su información fuera de sus oficinas, pudiendo acceder a ella, de manera remota, en cualquier momento, desde cualquier lugar y dispositivo, con el sólo requisito de conectarse a Internet», explica Gustavo Rodríguez, director de Servicios de Softline Argentina, una compañía de servicios de tecnología.

Entre las principales ventajas, se cuentan:

. Acceso a la información en forma remota, en todo momento y lugar;
. Flexibilidad: pago por uso, según la cantidad y necesidades de usuarios.
. Escala: se puede empezar con pocos módulos o funciones, e ir creciendo.
. Disponibilidad: capacidad de procesamiento y almacenamiento sin instalar máquinas localmente.
. Reducción de costos: no requiere inversiones iniciales

La reducción de costos y la optimización de tiempos que permite este nuevo paradigma de trabajo promueven su implementación en las empresas. Según las proyecciones de la compañía Cisco, «el tráfico de datos en la nube crecerá 12 veces para 2015». No obstante, aún persisten ciertos obstáculos para su adopción en las pymes argentinas. Entre ellos, la falta de conectividad de banda ancha en zonas alejadas del área metropolitana de Buenos Aires y otros grandes centros urbanos, el costo elevado del acceso, y las dudas respecto de la seguridad de los datos alojados en la nube, según las empresas consultadas.

6 Trabajar en equipo,mpero no todos juntos

La posibilidad que ofrecen las nuevas tecnologías de trabajar en forma remota y la necesidad cada vez mayor de trabajar en equipo, impulsan el «trabajo colaborativo». Es una modalidad que no sólo ahorra tiempo y gastos en traslados, sino que incluso puede resultar en un incentivo para el personal que al trabajar en forma móvil y remota, tiene un mayor manejo de sus propios tiempos y puede balancear su vida personal y laboral. No obstante, su implementación en las compañías requiere un cambio de mentalidad por parte de los empresarios y directivos, lo que implica dejar de lado el viejo paradigma de controlar el horario, para pasar a supervisar el cumplimiento de objetivos.

Para los empleados, «el ahorro en viáticos y comidas fuera de casa les implica hasta un 20% de aumento relativo del salario”, según datos de la consultora Jobing. Las empresas también salen beneficiadas, ya que “incrementa la motivación y la productividad. Y permite ahorrar hasta el 64% sobre el costo anual de cada empleado por menor necesidad de metros cuadrados de oficinas, su mantenimiento e impuestos, menores gastos de librería, café y teléfonos».

7 Los nuevos consumidores

Un nuevo perfil de consumidores y usuarios asoma: los jóvenes de las generaciones Y y Z. Son los nacidos a partir de 1990, que en algunos casos cuentan con ingresos propios porque ya han entrado al mercado laboral, y en otros son decisores de compra para la mayoría de los productos en los hogares.

Ambas generaciones tienen en común el haber nacido con la presencia de computadoras, Internet y móviles en los hogares, y el uso intensivo de los nuevos dispositivos. Los más jóvenes buscan productos y servicios lúdicos, que los ayuden a disfrutar el presente, y consideran que el trabajo no es todo para ellos. Para ellos, la movilidad y la comodidad son fundamentales, y están habituados a comprar online y pagar con medios electrónicos. Las marcas que deseen contarlos entre sus filas de clientes deberán estar en Internet.

31/5/12 Fuente: Cronista Comercial

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