Inicio / Economía y finanzas / Todos pujan, pero el consumidor no gana

Todos pujan, pero el consumidor no gana

Detrás del anuncio de la prolongación del congelamiento de precios y la emisión de la tarjeta de compra de los supermercados, están intereses millonarios y necesidades políticas. El Gobierno busca cambiar las expectativas en un tema clave, la inflación, con más anuncios y presiones que datos concretos.

Las tarjetas de crédito mueven unos $ 30.000 millones mensuales, de los cuales más de un tercio, $ 12.000 millones, son en supermercados.

Si se toma el 3% que los súper dicen pagar de comisión por esas ventas, hay en juego ganancias por 360 millones al mes. El problema es quién se queda con esa torta.

En los bancos aseguran que ellos les ganaron de mano hace años a los súper en ese negocio. En el resto del mundo, las cadenas de comercialización tienen plásticos propios que dominan en sus góndolas. Pero en Argentina los usuarios tienden a limitar la cantidad de tarjetas en su billetera. Prefieren tener sólo una, a lo sumo dos, señalan quienes manejan el negocio. Así, supermercados y grandes tiendas no lograron hacer pie fuerte en el sector. “Por eso fueron ellos los que le propusieron a Moreno este negocio de la tarjeta propia”, dijeron en un banco.

Según ese punto de vista, los súper aceptarían perder en el corto plazo (absorber las subas de precios que Moreno apruebe en abril y mayo) a cambio de ganar en el largo (quedarse con una porción mayor del negocio de las tarjetas, o al menos con menores comisiones).

No todos los supermercados aceptan ese juego, sin embargo: no son un frente único. “Puede ser que en el mediano plazo sea positivo, pero ahora aceptamos absorber aumentos a cambio de una rebaja de comisiones de tarjetas que todavía no tenemos, y a mí la cuenta no me cierra -dijeron en una cadena líder-. Y el mes que viene tenemos que discutir paritarias; el gremio ya nos pidió 25%.

¿A quién le trasladamos ese aumento de costos?”.

En tanto, desde el punto de vista del Gobierno, el negocio cierra: a cambio de la promesa de que ayudarán a los súper a financiar su tarjeta, obtuvieron una extensión del congelamiento hasta el 31 de mayo. Cada día se acercan más a freezar todo hasta las elecciones, fecha clave, por cierto. Aunque ese congelamiento, claro, se parece algo al descongelamiento paulatino que, tal como adelantó esta columna la semana pasada, pedían los súper: mantener algunos precios quietos, mientras otros se empiezan a mover.

La pregunta clave es, entonces, quién se queda con el beneficio de esta operación. En el discurso público se plantea que serán los consumidores, pero los hechos parecen indicar otra cosa. Es que si los supermercados se quedaran con la rebaja de comisiones para absorber los aumentos de precios que autorice Moreno, quienes se benefician con la diferencia, entonces, son los fabricantes que consigan que el secretario de Comercio les firme autorizaciones de subas. Estos dicen, claro, que no tuvieron ajustes, que sus márgenes se caen, y que ahora enfrentan las paritarias. Pero ellos serían finalmente quienes hoy se queden con ese “vuelto”.

En tanto, desde Comercio Interior no se deja de presionar a los bancos para que acepten rebajar las comisiones que cobran por el uso de las tarjetas. Pero lo hacen por la vía de los medios de comunicación: ni ABA, la asociación de las entidades financieras privadas más grandes; ni los principales bancos; ni aún alguno de los más cercanos al Gobierno, recibió ningún pedido formal al respecto. Nada.

Por eso los bancos tienen muchas dudas sobre que todo este movimiento termine en algo concreto. “Si recortan la aceptación de tarjetas, lo que van a lograr es frenar más el consumo, que ya en febrero empezó a enfriarse”, dijeron en uno de los más importantes del sector privado. “Si quieren una rebaja de comisiones, que la hagan por ley; a mí me resulta imposible aceptarla de motu propio, ¿cómo se lo explico a mis accionistas?”, retrucan en otro. En tanto, las palabras siguen corriendo. Moreno lleva agua para su molino: parece el único preocupado en luchar contra la inflación, aunque sólo se ataquen los síntomas de un problema que nació en otros desaciertos.

26/3/13 Fuente: Diario Clarín

Sobre

Revisa También

Los mendocinos, entre los que más compran online

Un ranking sobre ventas online en el país, puso a los mendocinos entre los más consumistas del comercio electrónico, detrás de …