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Tiempo de liquidaciones: todo lo que hay que saber para no caer en rebajas engañosas

Las vidrieras están plagadas de carteles con descuentos tentadores que suelen generar confusión entre los clientes. Cuáles son las diferencias entre liquidaciones, ofertas y saldos. Dónde y cómo denunciar los abusos

En shoppings y avenidas comerciales, el frenesí de las rebajas no se detiene. Los locales están cubiertos de avisos: “Sale”, “A mitad de precio”, “50% off”, “3 x 1” y más. En el final de la temporada de verano, la tentación por comprar es grande. Es que con descuentos especiales, es posible conseguir ropa y calzado de primera marca y calidad más acorde a las posibilidades del bolsillo. La contracara es que no siempre los comercios respetan las normas básicas que amparan a los consumidores.

Ocurre que se prometen descuentos desde el 20% hasta el 50%, e incluso casos que llegan al 70%, pero luego en los percheros son muy pocas las prendas que alcanzan las rebajas a la mitad de precio, y más complicado que la superen. A esto se suma que las promociones tienen un stock tan reducido que es muy difícil encontrar al menos dos talles de cada prenda.

Para no caer en las redes de las “picardías” comerciales es conveniente repasar una serie de cuestiones legales y recomendaciones que pueden ayudar a enfrentar las diferentes situaciones que se plantean en tiempos de liquidaciones.

Ante todo, es necesario aclarar que liquidaciones, ofertas y saldos no son lo mismo: son distintas acciones de promoción de ventas. La ley 3504, que rige en la Ciudad de Buenos Aires desde 2010, las define de la siguiente manera:

No siempre los comercios respetan las normas básicas que amparan a los consumidores (iStock)

No siempre los comercios respetan las normas básicas que amparan a los consumidores (iStock)

Liquidaciones: se realizan exclusivamente al cierre de las temporadas, entre el 1° de febrero y el 31 de marzo; y de invierno, entre el 1° de agosto y el 30 de septiembre, aunque en los últimos años varias marcas se adelantan y empiezan a liquidar en enero y en julio, respectivamente. Los artículos que se liquidan deben corresponder exclusivamente a la temporada estival o invernal de cada año.

Ofertas: son las acciones promocionales que ofrecen rebajas de precios o condiciones de venta más favorables en cualquier momento del año. Estos productos deben exhibirse en un espacio determinado y señalizado con la información destacada de la rebaja o característica de la oferta.

Saldos: son artículos cuyo valor están disminuidos a causa del deterioro, defecto de producción o por tratarse de productos discontinuos o usados. En todos los casos el vendedor debe informar cuál es la falla o condición del producto ofrecido.

Susana Andrada, titular del Centro de Educación al Consumidor (CEC) lo sintetiza: “Saldo es cuando una prenda tiene una falla o está rota; oferta cuando hay uno o dos canastos o una línea de ropa con descuento y liquidación cuando está toda la mercadería de la temporada en rebaja”.

Las ofertas son las acciones promocionales que ofrecen rebajas de precios o condiciones de venta más favorables en cualquier momento del año (Shutterstock)

Las ofertas son las acciones promocionales que ofrecen rebajas de precios o condiciones de venta más favorables en cualquier momento del año (Shutterstock)

Tanto en el CEC como en la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA), reclaman un marco regulatorio adecuado como existe, por ejemplo, en España o Italia, y más controles por parte de los organismos de Defensa del Consumidor para evitar liquidaciones engañosas. Aseguraron a Infobae que en estas clásicas promociones de ventas existen muchos incumplimientos: “Cada comerciante hace lo que quiere, es tierra de nadie; por eso los consumidores deben estar muy atentos”.

Aquí un detalle de los puntos más importantes para prestar atención:

Precios y descuentos: en todos los casos de rebajas, la mercadería debe estar marcada sí o sí con dos precios: el anterior y el actual, ambos en forma claramente legible. “La remarcación debe estar bien visible y en referencia a la rebaja: una remera en liquidación, por ejemplo, tiene que tener su precio anterior, $550 y el rebajado $385, en este caso aplicando el descuento publicitado del 30%”, explicó Andrada. Y agregó: “Hay comercios que suelen tachar el precio anterior, puede ser con una simple línea, pero no pueden taparlo en su totalidad porque debe leerse sin dificultades”.

Y aquí surgen algunas suspicacias respecto al precio anterior. La ley porteña dice que ese precio es el que fue aplicado “a productos idénticos durante un período continuado de por lo menos un mes en forma inmediatamente anterior al momento de la rebaja”. Se busca evitar que, por caso, se aumente un 20% el precio de una prenda y una semana después se ofrezca con un porcentaje igual de descuento. “Pero es algo muy difícil de corroborar a menos que ese precio haya sido incluido en alguna publicidad del comercio o, por su interés particular hacia la prenda, el consumidor lo haya registrado, por ejemplo, en su celular. Por eso es fundamental el control del Estado”, apuntó Sandra González, titular de ADECUA.

La ley también establece que los consumidores tienen que poder diferenciar fácilmente los diferentes porcentajes de descuentos. Para eso, los productos deben exhibirse separados con carteles, etiquetas o identificadores que, de manera clara, indiquen las rebajas aplicables. La misma separación y señalización es obligatoria en el caso de que el local ofrezca, en forma simultánea, productos que corresponden a las distintas acciones de promociones de ventas: liquidaciones, ofertas y saldos.

La falta de información y de precios es lo que más enoja a la gente. “En promociones como 3 x 1, donde se eligen tres prendas distintas y se paga la de mayor valor, es común tener que pedirle a la vendedora que te diga cuánto sale cada cosa porque no tienen los precios en las etiquetas. Cuando es así directamente no compro y me voy”, contó a Infobae Sofía —27 años, empleada administrativa de Almagro— en la puerta de un comercio de una marca con sucursales en casi todo el país.

En la Ciudad de Buenos Aires, la ley 3.281 dice que pueden realizarse dentro de los 30 días de realizada la compra

En la Ciudad de Buenos Aires, la ley 3.281 dice que pueden realizarse dentro de los 30 días de realizada la compra

Stock para la venta: los vendedores suelen contestar “no tenemos más stock” cuando un cliente pregunta justo por el aviso de la vidriera. “Entré al local interesada por el pantalón que ofrecen a mitad de precio y me dicen que no tienen más. Si esto no es una modalidad engañosa ¿qué es?”, quiso saber indignada María —42 años, kinesióloga de Caballito— a la salida de un shopping.

¿Qué dice la ley para estos casos? El especialista en derecho del consumidor y profesor titular de Derecho del Consumidor de la Universidad de Belgrano (UB), Jorge Surín, lo explicó a Infobae: “Tanto en los locales como en las publicidades, debe informarse el stock existente, es decir la cantidad de unidades disponibles para la venta, los lugares donde se comercializan (en el caso de los supermercados también el stock de cada sucursal) y el período de vigencia de la promoción. Y si el producto con rebaja se agota tiene que anunciarse de la misma manera y la promoción debe cesar en forma inmediata. Si esto no sucede, el consumidor tiene derecho a exigir un producto equivalente, de similar calidad -o mejor, si no hubiere- a idéntico precio al ofrecido en la rebaja de precios”.

Medios de pago: otra dificultad que se presenta en las promociones es que la mayoría de los comercios imponen que sólo se abonen en efectivo. “En todos los casos de promociones de ventas deben aceptarse pagos en efectivo, con tarjeta de débito y de crédito en un pago, como establece la resolución 51-E de la Secretaría Comercio, que rige desde febrero del año pasado”, recordó a Infobae, Fernando Blanco Muiño, director nacional de Defensa del Consumidor de la Nación. “No existe ningún tipo de excepción para los productos en oferta o en liquidación. Los comercios están obligados a aceptar esos medios de pago“, aclaró.

La falta de información y de precios es lo que más enoja a la gente (Getty)

La falta de información y de precios es lo que más enoja a la gente (Getty)

Cambios: en las compras de ropa con rebajas también aparecen las trabas que ponen los comercios para realizar cambios. Los especialistas consultados coinciden en que en estos casos también se aplican las normas que regulan los cambios. En la Ciudad de Buenos Aires, la ley 3.281 dice que pueden realizarse dentro de los 30 días de realizada la compra, en los mismos días y horarios en los que el comercio atiende al público. En las jurisdicciones del país que no cuenten con una normativa al respecto, los expertos señalan que la Ley Nacional de Defensa del Consumidor (24.240) obliga a los comercios a informar en detalle las condiciones de cambio del producto, garantizando un trato digno y equitativo.

Liquidación por cierre: en cualquier época del año también hay locales que intentan captar la atención con precios bajos argumentando un cierre definitivo o traslado que pocas veces ocurre. “Específicamente para estos casos, la ley 3504 de la Ciudad establece que el local sólo podrá hacer estos descuentos por un período que no puede superar los dos meses, prorrogable por un mes más, antes de bajar la persiana”, indicó a Infobae Vilma Bouza, directora general de Defensa del Consumidor porteña.

Cómo reclamar: “Para facilitar la gestión de denuncias, la Ciudad tiene a disposición la aplicación BA 147 para celulares mediante la cual se puede solicitar la inspección a un comercio, subir fotos de la infracción detectada y conocer el resultado de esa verificación en 72 horas“, informó Facundo Carrillo, secretario de Atención y Gestión Ciudadana de la Ciudad de Buenos Aires. Otras vías de atención son la web del Gobierno de la Ciudad, la línea gratuita 147 y las redes sociales: Facebook /BAconsumidor y Twitter @BAconsumidor.

En el resto del país, se encuentra a disposición la Ventanilla Federal Única de Reclamos de Defensa del Consumidor para ingresar los reclamos y también la línea gratuita de orientación al consumidor (0800-666-1518) para recibir consultas de lunes a viernes de 8 a 20.

Fuente: https://www.infobae.com/tendencias/2018/03/01/tiempo-de-liquidaciones-todo-lo-que-hay-que-saber-para-no-caer-en-rebajas-enganosas/

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