Inicio / Ludopatía / Buenos Aires: Fallo contra incentivos a apostadores de bingos

Buenos Aires: Fallo contra incentivos a apostadores de bingos

bingo tragamonedas ludopatia adiccionesLa justicia de Faltas platense ordenó al Instituto de Lotería bonaerense y a la empresa que explota el bingo local que se abstengan de aplicar la resolución que estableció incentivos para los apostadores que concurren a las salas de juego. La medida está fundamentada en que esos premios contribuyen a generar conductas adictivas conocidas como ludopatías.La resolución fue adoptada por el titular del Juzgado de Faltas N° 2 de defensa del consumidor de La Plata, Enrique Rusconi quien, por tratarse de una potencial afectación que abarcaría a todos los apostadores de la Provincia, remitió copia de lo resuelto a la dirección provincial de Comercio, que es la autoridad de aplicación que tiene facultades concurrentes con todos los municipios

Rusconi fundamentó su intervención en el tema al señalar que «las actividades relacionadas con el esparcimiento de las personas, en este caso los juegos de azar, sobre todo cuando se prestan de manera organizada y por sujetos profesionales que obtienen un rédito económico, son alcanzadas por el ámbito de aplicación de la Ley de Defensa del Consumidor».

Y añadió que en virtud de ello «su responsable, titular, u organizador se encuentra obligado al cumplimiento de sus obligaciones en carácter de proveedor y en contraste, sus destinatarios, aún las personas que se encuentren expuestas a tales actividades, son usuarios del servicio que detentan el amparo» de la mencionada normativa.

Al atacar la resolución de Lotería, el juez platense sostuvo que «los juegos de azar y actividades lúdicas, en particular cuando se desarrollan de manera organizada y en un entorno predisponente para su explotación comercial y masiva, son actividades capaces de llevar a quienes participan en ellas a desarrollar conductas adictivas con múltiples manifestaciones ruinosas, para su salud física y psíquica, su vida social y de relación, y su patrimonio».

Además, calificó de «contradictoria» la disposición del ente del gobierno provincial «con las políticas de protección implementadas ante la ludopatía por el (propio) gobierno de la Provincia y, en particular por el propio organismo emisor de la mentada norma».

Y acotó que «sabiendo que la ludopatía altera notablemente los mecanismos voluntarios y racionales de las personas, anulado o disminuyendo la capacidad de resistir la compulsión al juego, el más elemental sentido común indica que quienes padezcan esta enfermedad cualquiera sea su grado, y también quienes no la padezcan, encontrarán en los «estímulos» del sistemas descripto un factor agravante o predisponente para el desarrollo de esta adicción».


COMPULSION AL JUEGO

Al insistir en la supuesta incongruencia entre los incentivos al juego y las medidas que Lotería aplica al mismo tiempo para vencer la adicción a las apuestas, Rusconi recordó que el propio Instituto de Lotería trazó un perfil del ludópata.

«Después de perder dinero en el juego, se vuelve otro día para intentar recuperarlo (tratando de «cazar» las propias pérdidas)», reseñó el juez sobre la descripción del adicto al juego realizada por el organismo oficial. Y concluye que «la implementación de promociones que incentiven el incremento de las apuestas, e incluso premien el rápido regreso del apostador a la sala de juegos, mediante la concesión de puntos, el otorgamiento de créditos o de dinero para jugar la próxima vez que concurra a la sala de apuestas, se convierten en elementos que podrían derivar en situaciones enfermizas combatidas por las propias políticas públicas en la materia».

Rusconi es el juez que hace algún tiempo dictó una resolución para prohibir el funcionamiento de un cajero automático dentro del bingo, también, como forma de evitar la adicción al juego.

De acuerdo a lo informado por Lotería, durante 2009 fueron atendidos 965 jugadores compulsivos.

Nota Relacionada:

Fuerte polémica en la Provincia por los premios para apostadores
Los sistemas de promoción en los bingos reabren el debate sobre el rol estatal ante el drama de la ludopatíaPara varios especialistas, es curioso: mientras desde la página oficial de la Lotería de la Provincia se afirma que está en pleno desarrollo el programa «Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo», con centros ubicados en ciudades como La Plata, Mar del Plata o Tandil, el Gobierno bonaerense acaba de resolver que las salas de bingo puedan disponer de sistemas de promoción para los apostadores. Lo llaman incentivo al juego. Y mientras desde la justicia de Faltas platense se acaba de ordenar al Instituto de Lotería bonaerense y a la empresa que explota el bingo local que se abstengan de aplicar la resolución, algunos expertos que abordan la problemática en ludopatía no dudan en cuestionar la medida.

La polémica comenzó a tomar fuerza en los últimos días, cuando -según la resolución 522/10 del Instituto Provincial de Loterías- el Gobierno bonaerense permitió la utilización de un sistema promocional para que los clientes puedan acceder a beneficios a través de créditos que van sumando en relación a la cantidad de lo que juegan. De esta manera, por ejemplo, se le puede conceder a un cliente 100 puntos por cada 20 pesos que apueste en una máquina tragamoneda y esos puntos, a la vez, ser convertidos en créditos para seguir jugando. Pero no es todo: si algún apostador llega a los 250 pesos jugados, la sala de bingo le otorgará un premio de 5 pesos para que regrese al día siguiente.

Clic para ampliarPara el diputado provincial Walter Martello, de la Coalición Cívica, la medida «es una nueva equivocación del Gobierno con el tema del juego, y va de la mano con la intención de las empresas de fomentar la oferta lúdica en la provincia de Buenos Aires. Es un verdadero disparate, ya que es una política de favorecimiento a los intereses de las empresas que ganan en Buenos Aires lo que no logran en ningún otro lugar del mundo».

En esa sintonía encaja la mirada del legislador Abel Buil, del Gen, para quien «es evidente que el Estado hace muy poco por evitar la disolución que introduce el juego en la vida personal y familiar. Durante los últimos meses vemos que en la Provincia se ha desatado, con mayor agresividad que nunca, una política de incentivación a la población a participar de los juegos de azar, como si se desconocieran las perniciosas y corrosivas consecuencias que tal actividad conlleva para las mujeres y los hombres que se internan en ella».

A la polémica se sumó la Iglesia: «Todo aquello que fomente el juego por dinero, excediendo lo familiar, es peligroso y equivocado», dijo el el obispo auxiliar de La Plata, Antonio Marino. «Hoy se habla de ludopatía como una patología grave y el Estado no puede fomentarla», añadió.

Desde Lotería, sin embargo, afirman que la resolución no ha cambiado nada. Y que lo que se ha hecho es regular un sistema que ya aplicaban los bingos. «Es función del Estado crear una norma que asegure que los sistemas promocionales sean justos, seguros y se puedan auditar y operar correctamente», se dice en los fundamentos de la resolución.

EL DRAMA

El drama de la ludopatía hace estragos en la sociedad y el aumento en el número de adictos es reconocido por las propias autoridades del Programa de Atención al Ludópata que funciona en la provincia de Buenos Aires, donde desde el 2005 a la fecha se atendieron a 3.435 personas, de las cuales 562 son jugadores de nuestra ciudad.

Según las estadísticas a nivel provincial, el 62% de los afectados pidió ayuda porque no podía alejarse de las máquinas tragamonedas, mientras que el 12% hizo tratamientos por su adicción a la ruleta electrónica y el 11% a la ruleta tradicional. El 51% son hombres y cerca del 30% tienen entre 40 y 50 años.

Más allá de los incentivos que ha autorizado Lotería para los apostadores, el drama parecería acrecentarse si uno observa la oferta de juegos de azar ya existente en nuestra provincia, donde están habilitadas 3.070 agencias oficiales de lotería, 46 bingos, 46 oficinas de apuestas hípicas, 11 casinos y 5 hipódromos.

Claro que no todos opinan que los sistemas de promoción puedan agravar el panorama. Para Ricardo Villaverde, coordinador de Centro De Asistencia de La Plata, «la problemática no se encuentra en el objeto de consumo, en este caso el juego, sino en la relación que entabla el paciente con él mismo. Esto nos abre una puerta que nos permite trabajar desde el paciente y no desde el objeto de consumo y sus sustituciones» (ver aparte).

VOCES EN CONTRA

A la hora de analizar el tema desde un punto de vista sanitario, no son pocos los especialistas que hablan de una sociedad que fomenta la compulsión de jugar y, por lo tanto, poco y nada ayuda a quienes sufren esta enfermedad. Para Beatriz Encina, una psicóloga especializada en adicciones, lo primero que debe tenerse en cuenta es que «la ludopatía es considerada una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud desde hace 18 años, lo que significa que ninguna sociedad puede hacerse la distraída y hablar del tema como si se tratara de un simple esparcimiento o una actividad recreativa».

Para Encina, ya nadie duda de que «las consecuencias para el jugador y su entorno son devastadoras desde el punto de vista laboral, social y humano. Se trata de personas que dejan de ser racionales y terminan manejando sus vidas con pálpitos, presentimientos o visiones que los llevan a apostar hasta perderlo todo. El Estado debería restringir los espacios donde se fomenta esta adicción, y no, como ocurre, organizar incentivos para que cada vez haya más apostadores».

Nada distinto es lo que opina el diputado Buil, para quien el Estado enmascara este drama social «en eslóganes que apelan a la solidaridad y a la ética. Cada vez es más profuso el bombardeo de mensajes que invitan a gastar el dinero en juegos de azar; `La emoción de jugar y ayudar’, se dice, arguyendo que los recursos que se recaudan a partir de las concesiones otorgadas para la explotación del juego se transforman en hospitales, escuelas públicas o planes asistenciales. El propio Instituto de Loterías y Casinos invita a ser `más solidarios’ jugando en los casinos, en los bingos, en los hipódromos o en las tragamonedas habilitadas en la Provincia. Estas campañas son la manifestación más engañosa y superficial de la inquietante expansión del negocio de apuestas».

Fallo Completo: Incentivo al juego

05/05/2010 Fuente: Quilmespresente.com

Sobre

Revisa También

La Nueva Lógica Para Regular El Mercado De Apuestas Online

La intención de regular del juego online, en líneas generales,  ya es parte de una …