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Energía Eólica: un lento desarrollo en la Patagonia

Según un informe de la Secretaría de Energía de la Nación, en la actualidad funcionan alrededor de 13 parques eólicos en seis provincias argentinas. De esos trece, sólo uno está en Santa Cruz.
La Argentina ya cuenta con varios parques eólicos ubicados en la Patagonia que, en su mayoría, están conectados a la red de servicios públicos y son gerenciados por cooperativas locales. Algunos de los ya existentes se encuentran en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly en Chubut; Claromecó, Darregueira, Mayor Buratovich, Punta Alta y Tandil, en la provincia de Buenos Aires; Cutral Có, en Neuquén, y General Acha, en La Pampa.
El informe destaca que “las perspectivas del país en materia de energía eólica son francamente alentadoras”.
“Se estima que el potencial eólico patagónico al sur del paralelo 42 encierra una energía decenas de veces mayor al contenido en toda la producción anual argentina de petróleo”, afirman los cálculos oficiales.
En tanto en la Secretaría Nacional de Medio Ambiente se señala como existente al único parque eólico de la provincia: el de Pico Truncado, que genera 1200 KW, al tiempo que reconocen que se firmó un contrato entre la empresa alemana Wobben Winpower y la Municipalidad de Pico Truncado para la adquisición de dos nuevos molinos eólicos que generarán en 8 meses el doble de energía eléctrica (2,4 MW).
Con estos molinos, dice la Secretaría de Medio Ambiente, Pico Truncado tendrá la suficiente energía eólica para abastecer el 70 u 80% de promedio de la demanda eléctrica de 12.000 habitantes.

 

2/7/12 Fuente: RadioPolar

Lugar ideal
Pico Truncado fue certificado como el sitio continental más ventoso del planeta, con velocidades medias anuales de aire de casi 14 metros por segundo. Los molinos instalados allí generan tres veces más electricidad anual que sus homólogos en los mejores sitios de la costa alemana sobre el Mar del Norte.
En 2005, Santa Cruz anunció sus intenciones de fundar allí, con 55 millones de dólares, una empresa mixta con la firma de tecnología rionegrina INVAP. La idea era testear, homologar y producir en masa una turbina nacional, la Eolis 15, de 1,5 megavatios. Pero nunca se concretó.
Cuatro años después, se anunciaba que Santa Cruz tendría el parque eólico más grande del mundo. En el marco de un acto realizado en Río Gallegos, se firmó la carta de intención con el grupo español Guascor, que planeaba invertir U$S 2.400 millones en el proyecto, llamada Granja La Deseada. Se esperaba que el mismo estuviera funcionando a fines de 2013, pero el mismo aún no se comenzó.
En el proyecto se plantea el aprovechamiento del “gran potencial en energía eólica de los vientos patagónicos”, instalando 700 aerogeneradores que generarían entre 600 y 900 megavatios, entre un tercio y la mitad de lo proyectado por las represas sobre el río Santa Cruz.
A modo de comparación, hoy el parque más potente es el ubicado en Comodoro Rivadavia y genera poco más de 17 megavatios.
“Con esta operación, la Argentina se convierte en líder de Latinoamérica en las llamadas nuevas energías verdes, separando la energía hidráulica”, sostuvo José Grajales, directivo de Guascor, al firmar la carta de intención. La obra comenzaría a mediados de 2010.

San Julián
En abril de este año, el intendente de Puerto San Julián, Nelson Gleadell, confirmaba que seguía vigente el interés de la empresa alemana WPD en instalar un mega parque eólico en Puerto San Julián.
Hace un par de años avanza en Puerto San Julián este proyecto y en abril se presentaron dos firmas: Fichtner, también alemana y la brasilera Rina, que serán las encargadas de realizar la auditoría ambiental del proyecto, en base a las normas internacionales.
Una de ellas, la brasilera, fue contratada en forma directa por la ONU para evaluar los avances y auditar todo lo que vaya haciendo la empresa alemana, “en virtud que WPD ha incorporado el proyecto de energía eólica de San Julián para conseguir los tan mentados bonos verdes dentro de su paquete económico internacional”, señalaba Gleadell, al tiempo que añadió su satisfacción “porque el proyecto avanza”, si bien reconoció que “se ha dejado de lado el primer molino en virtud de que no se alcanzó el pre-contrato con Servicios Públicos oportunamente, ellos están evaluando un proyecto de 18 megas en total para San Julián y zona aledaña, que va relacionado con el interconectado nacional que ya pasa muy cerca y que está muy próxima a empezarse la parte de la obra que va a Gobernador Gregores y a San Julián-Piedra Buena”.
En 2011 se había realizado una convocatoria para brindar información acerca del impacto de este proyecto y las opiniones de la comunidad sanjulianense. En relación a esto, el gerente de la empresa WPD mencionaba que “la consulta fue muy positiva, tenemos la cantidad necesaria de apoyo de la sociedad y empresarios para instalar los 20 molinos”.
A través de la Responsabilidad Social Empresaria y la Fundación Agencia de Desarrollo, se instalaron torres de medición que en la actualidad ofrecen datos muy valiosos para la empresa alemana. También se están evaluando otras alternativas con la EERSE (Empresa de Energía Renovable Sociedad del Estado) del municipio.

Otros proyectos
Pero para ese año, sin que el proyecto del parque comenzara a construirse, Santa Cruz volvió a ser noticia. A través del programa Generación Eléctrica, a partir de Energía Renovables (GENREN), la provincia encabezaría la generación de energía eólica tras la apertura de las ofertas económicas que le dio al grupo IMPSA: la construcción de seis nuevos parques eólicos en Santa Cruz, por un total de 255 MW de potencia, distribuidos entre la zona norte y la zona sur.
En marzo de ese año, firmado el contrato, se establecía que el primer parque estaría generando energía en trece meses.
El Ministerio de la Producción informaba entonces la oferta realizada por la empresa Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (IMPSA), por un total de 255 MW de potencia, contemplando un total de 125 MW para el norte de Santa Cruz y 125 MW para la zona sur, energía que posteriormente sería inyectada al Sistema de Interconectado Nacional, a través del tendido existente y a través de la extensión del Sistema Interconectado hasta El Calafate y Río Gallegos que ya ha sido licitado.
En detalle, desde la firma oferente se informó que dos de los parques se construirían en Koluel Kaike, generarán 50 y 25 MW de potencia, con un plazo de ejecución de 13 y 15 meses, respectivamente; otro se emplazará en Las Heras y generará 50 MW de potencia, a ejecutarse en un plazo de 23 meses. Otros dos parques eólicos se construirán en Comandante Luis Piedra Buena, que generarán 50 y 30 MW de potencia, lo que a la firma le demandará un plazo de ejecución de 26 y 29 meses, respectivamente, y el último parque a emplazar será en la zona de Cóndor Cliff-La Barrancosa, que generará 50 MW de potencia, con un plazo de ejecución de 36 meses.
Pasaron dos años y en enero del actual se informó que IMPSA había obtenido la aprobación del financiamiento a largo plazo del primero de esos seis parques, otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) a favor de su subsidiaria Eólica Koluel Kayke SA, para la construcción de una central de generación de energía eólica en Santa Cruz.
El proyecto tendrá una capacidad de 25 MW y contará con 12 aerogeneradores de tecnología desarrollada por IMPSA en el país, con una inversión de U$S 81 millones, de los cuales U$S 52 millones serán aportados -en conjunto- por la CAF y el BICE en un préstamo a 10 años, e IMPSA aportaría capital por U$S 29 millones.
En una entrevista publicada por el portal mendocino MDZ, el 12 de este mes, Francisco Valenti, vicepresidente de IMPSA, al detallar las obras que tenía la empresa en marcha en la Argentina, no mencionó Santa Cruz: “Tenemos la construcción de los 25 MW adicionales en el parque Arauco de La Rioja, luego de los 25 MW ya construidos, tenemos 8 MW (de energía eólica) en el proyecto Jaume en Santiago del Estero y los generadores de vapor de la central (nuclear) de Embalse Río Tercero para ampliar su vida útil”.
Reconoció que “hoy el 90% de los negocios en energía eólica de IMPSA están en Brasil, pese a que Argentina tiene mejores condiciones naturales como para explotar esta fuente de energía renovable”, admite Valenti, antes de señalar que esperan terminar de concretar los acuerdos necesarios como para en el segundo semestres del año arrancar con los parques de Malaespina I y II en Chubut, un proyecto en el que vienen trabajando desde 2010 para lograr financiamiento del Banco Nación y el BICE, y Koluel Kayke, otro parque de 25 MW de potencia en una primera etapa a construirse en Santa Cruz con financiamiento de la CAF y el BICE.

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