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ONG mendocina dice que el grabado del casco es discriminatorio

En el marco de la discusión que se lleva a cabo por la modificación en la ley Nacional de Tránsito, la cual obligará a todos los motociclistas a llevar el número de la patente en su casco y en el del acompañante. Mendoza fue una de las primeras en adherirse a esta nueva ley. Esto despertó nuevamente la resistencias entre los motoqueros de la provincia.

Desde el gobierno nacional aseguran que es para tener un mayor control de identificación con el objetivo de combatir a los “motochorros”.

En tanto, desde Protectora, entienden que los principios constitucionales que establecen los derechos a la igualdad y a la no discriminación, están muy por encima de la toma de decisión que pretende estigmatizar a las personas que utilizan la moto y/o el ciclomotor para trasladarse en cualquier lugar de la Patria. Una de las principales fuentes de la desigualdad, es la discriminación.

“Circular en moto, es un derecho, es una necesidad, es una manera de vivir”.

Desde lo político y los funcionarios que deciden sobre la restricción de los derechos ciudadanos, pareciera que poco les importa, el establecer un “Plan de seguridad para la protección de los ciudadanos”; y lamentablemente utilizan una terminología pesimista, politizada y facilista que le llaman “inseguridad”; cuando en realidad lo que no hay es un Plan pro activo y de recursos para garantizar la “seguridad”.

La “Estigmatización” de los usuarios de Motovehículos”, en todo lugar de nuestra Patria, es algo que no se debe permitir, en pos del resguardo de la falta de acciones positivas por parte de los funcionarios de seguridad, de la República Argentina.

Esta manera de avanzar sobre los derechos ciudadanos debe tener argumentos de mucho peso, que esta medida, no tiene.

Es necesario, desde los ciudadanos, frenar la avalancha de ataques a las personas, por el hecho de transportarse en motos y considerar a los motociclistas, como posibles “motochorros”.

Al obligar al motociclista a vestir de manera diferente a los demás ciudadanos, se estigmatiza a la persona, apartándolo de la sociedad con un aval estatal, señalándolo como una persona peligrosa ó, un posible delincuente.

El artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Realmente, no existe ni resiste ningún argumento la medida que se pretende aplicar; simplemente, se trata de la toma de decisiones de tipo “marketineras” y “mediáticas”, que tan solo, ponen en manos de funcionarios policiales una manera de más de extorsión y falta de respeto por el ciudadano de a pié. Y lo que es peor, no solo no resuelven el problema, sino que lo agrandan.

Y repetimos, es mínimo el porcentaje de hechos delictivos que se comenten utilizando este método y con este medio de transporte; y que por lo tanto, el gran porcentaje de ciudadanos, utiliza la moto con diversas finalidades, como lo es el traslado y transporte al trabajo, la recreación, etc.. Se trata de “un bien social”, sumamente necesario y económico para todos los integrantes de la sociedad Argentina en estos días. Se debe terminar con palabras ofensivas hacia los usuarios de moto; y solicitamos que se transmita un mensaje, especialmente a los funcionarios y medios de comunicación muy distinto, y se termine con la estigmatización de este grupo social como “Motochorros” como tampoco catalogar al motovehículo como “un elemento táctico para el delito”.

Como conclusión, podemos afirmar, que, al obligar a grabar en el casco del motociclista un número, está incurriendo en un error conceptual, EL BIEN REGISTRABLE ES LA MOTO, NO EL MOTOCICLISTA. La obligación de exhibir el número de dominio de la moto en el casco lesiona nuestro derecho a la dignidad, siendo que somos ciudadanos como cualquier otro.

La dificultad técnica y las consecuencias no deseadas, en la adopción de medidas discriminatorias de esta naturaleza

I) El casco no puede ser marcado

Grabar, pintar ó pegar el dominio del vehículo sobre el casco perjudica severamente al motociclista. Estas modificaciones anulan la garantía del fabricante inmediatamente. El casco, con su garantía dañada por las pinturas y calcomanías, podría producir mas muertes. Cabe preguntarse, ¿quien se va a hacer cargo de la garantía de los cascos? El proyecto de ley atenta contra la técnica probada mundialmente, y pone en riesgo innecesario al ciudadano, ya que reduciría la protección ofrecida por el casco, al alterar la superficie de dicho elemento de seguridad.

Todas las marcas homologadas anulan la garantía si al casco se le modifica su superficie colocándole calcomanías, pegatinas, pinturas u otros aditivos.

II) El chaleco es peligroso en la practica del motociclismo

Los chalecos son una prenda inadecuada para vestir, al circular en motocicleta, porque no ofrece protección alguna en caso de un siniestro, ni tampoco durante la circulación ofrece abrigo y reparo del viento, lluvia, frío, nieve, granizo, etc.

Siendo el chaleco una prenda suelta, podría engancharse en los controles o manillar de la motocicleta, provocando la muerte o lesiones graves al conductor o eventual pasajero. El uso del chaleco para mejorar la visibilidad no es necesario, ya que todas las motocicletas modernas cuentan con luces reglamentarias homologadas. En definitiva el resultado es que “El chaleco” estigmatiza y discrimina a la persona inocente.

III) Facilidades en su accionar a los delincuentes. Menos seguridad para los ciudadanos honestos.

Estas medidas son inútiles, se crean ciudadanos de segunda que deben andar marcados en la calle con números sobre su cuerpo y un pseudo estado de sitio. Para algunos, los “menos ciudadanos”, no mas de dos personas reunidas, porque es “peligroso”, un hermoso recuerdo de las dictaduras, tanto locales, como internacionales. Sin embargo la problemática del delito no se soluciona, el delincuente se disfraza mas fácil utilizando un chaleco robado, total si viste el chaleco nadie lo va a parar, y puede fácilmente inculpar a un inocente con su numero falso o robado.Al vestir todas las personas de la misma manera, se facilita que los delincuentes se mezclen y disimulen entre los motociclistas honestos, ya que todos estarán vestidos de manera idéntica (chaleco reflectivo y casco con numeración). Mayor violencia en el robo de vehículos. El chaleco sitúa al ciudadano en una posición de riesgo mayor frente al robo de su motocicleta. El delincuente sustraerá el rodado, y también atacará físicamente a su conductor para privarlo de su casco y chaleco, poder así cometer el robo y huir conduciendo la motocicleta. La circulación, y tránsito en las ciudades seguirá empeorando. Desalentar el uso de la motocicleta es un grave error, que va a congestionar todavía mas el caótico transito en las ciudadades de nuestro país, debido a que la motocicleta es el único vehículo en la ciudad que descongestiona el tránsito.

Conclusiones

Los derechos ciudadanos, son grandes logros que han debido ser buscados sus reconocimientos, durante muchas décadas. Los logros, fueron parte de luchas, en las que mucha sangre se derramó; especialmente de ciudadanos que en pos de su reconocimiento dejaron su vida en el silencioso aporte.

Los reconocimientos, han sido muchos; y deberán seguir siéndolos; por ello es que debemos pegar el grito en el cielo, cuando a alguno de los funcionarios que temporalmente les toca ocupar un cargo en la administración del Estado; se les ocurre “conculcar”, “limitar” o “quitar” un derecho ciudadano, se lo hagamos saber, que no puede!!!!!!.

Desde Protectora proponen, llenar de “AMPAROS” los juzgados civiles provinciales y federales, en pos de frenar este avance sobre los derechos civiles.

http://www.mendozapost.com/nota/58158-ong-mendocina-dice-que-el-grabado-del-casco-es-discriminatorio/

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