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Consejos: Cuidate con un yogurt – Receta Casera

El yogurt es un alimento elaborado a base de leche fermentada por la acción de bacterias que convierten la lactosa (azúcar de la leche) en ácido láctico. Esta fermentación es lo que da al yogur su textura y sabor tan único.

No sólo lo encontramos en su forma más sencilla, sino que también se presenta en sus versiones con frutas o con cereales, de distintos sabores, total y parcialmente descremado, entero, fortificado con vitaminas y minerales, firmes y hasta bebible. Todos aportan hidratos de carbono, proteínas, vitaminas A, D, del complejo B (principalmente B2 y B12) y minerales como calcio, fósforo, magnesio y potasio. Además, las proteínas que posee son de alta calidad.

El yogurt se incluye en cualquier dieta con más facilidad que la leche, ya que la leche, ya que la lactosa se encuentra “predigerida” y por eso es bueno para empezar a incluir lácteos progresivamente en tu dieta, si tenés alguna intolerancia.

Si sufrís tránsito lento también te ayuda. El yogurt es de fácil o nula masticación, fácil conservación, contribuyen a hidratar el organismo por su elevado aporte de agua y, además, calma tu apetito porque te brinda mayor saciedad.

Si te estás cuidando, los yogures son ideales ya que te aportan nutrientes saludables sin sumar calorías de más (entre 50 y 60 calorías por cada 100 gramos). Es óptimo y eficaz si lo tomás en el desayuno, pero también a cualquier hora del día y entre comidas, cuando necesitás hacer un refrigerio o merienda.

Es un alimento muy versátil; va en platos salados, dulces, calientes o fríos y puede reemplazar aderezos o salsas ricas en grasas para pastas, carnes o ensaladas. Lo podés combinar con muchos alimentos, dándoles consistencia y resaltando el gusto para que tus platos tengan un sabor distinto, pero refinado y misterioso.

¿Vos ya elegiste cual te gusta?

Hecho en casa

Ingredientes: 1 pote de 150g de yogur natural o saborizado (asegurate que en la etiqueta diga “bacilo vivo”), 1 litro de leche, 20g de azúcar, 2 ó 3 cucharadas de leche en polvo  descremada.

Preparación: Hervimos la leche y dejamos enfriar hasta que quede templada. Volcamos en un recipiente con tapa y agregamos el pote de yogur y azúcar al gusto. Añadie la leche en polvo descremada que hará que el yogur tenga más consistencia y textura. No te olvides de mezclar bien. Tapamos con un paño limpio y con un repasador, y dejamos en un lugar a temperatura ambiente de 25ºC durante 6-12 horas aproximadamente revolviendo cada cierto tiempo. Transcurrido ese lapso, obtendremos un litro de yogur casero. Cuando notes que ya tiene la textura del yogur, llevar a la heladera para detener la fermentación y en un par de horas estará listo para tomar.

Por Graciela Ravazzani Licenciada en Nutrición Matrícula 2670

 

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