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La asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores reclamó una sanción para un local de Carrefour de Glew, tras comprobar variaciones de hasta el 40%

image«Hay un 65% de las 500 grandes empresas que son transnacionales y se han llevado rentas millonarias. Esperemos que si antes no cumplieron con los acuerdos, ahora sí lo hagan«, había denunciado hace unos días Pedro Busetti, presidente de Deuco, al momento de explicar que a través de su ONG serían uno de los encargados de controlar los precios.

En esta oportunidad, Busetti aseguró que el hecho de tener un precio en las góndolas, pero al momento de abonar encontrarse con otro en la caja, «se trata de una práctica bastante habitual» que llevan adelante grandes cadenas de supermercados e indicó que relevamientos propios de esa ONG demuestran quelos consumidores pueden llegar a pagar hasta 20% más por el total de su compra.

«Además de no ser nuevo, es una práctica permanente que sucede en distintas grandes superficies comerciales de supermercados, es bueno que el consumidor pueda denunciarlo», remarcó Busetti, y recomendó llamar por teléfono a la División Nacional de Comercio Interior (0800-666-1518) para dejar asentada una queja formal.

En declaraciones a Canal 26, Busetti pidió también al municipio de Almirante Brown que aplique controles para prevenir distorsiones que terminan afectando a los consumidores. La investigación mostró variaciones de hasta el 38%, por ejemplo, en el precio de un limpiador de pisos que figuraba en la góndola (26 pesos) y el que se termina abonando en la caja ($35,90), con diferencias también en hisopos ($14,19 y $16,69) y en un producto para lavar vajillas ($17,38 y $18,28), entre otros artículos relevados.

El dirigente remarcó que «tener un precio en la góndola y otro en la línea de cajas» implica una «violación a la ley de lealtad comercial» y se trata de «una práctica bastante habitual y sancionada permanentemente por los organismos de defensa al consumidor».
«En Capital (Federal) se pudo frenar con la sanción de una ley que obliga a los hipermercados a poner lectores de códigos de barra en distintos sectores del local para que los consumidores puedan verificar los precios», dijo.

Subrayó que en el caso de comprobarse que se trata de «una práctica reiterada de la cadena de supermercados (Carrefour) que perjudica a los consumidores,debería aplicarse la ley en defensa del interés colectivo» e incluso mencionó la posibilidad de que se clausure el local denunciado, a modo de sanción.

«Estas conductas deben ser rechazadas, sancionadas, corregidas y prevenidas por la autoridad de aplicación de la Ley de Defensa del Consumidor», enfatizó. Por último, destacó la necesidad de que el municipio realice controles para verificar que se cumpla la ley y que «no haya diferencia de precios entre la góndola y lo que tiene que pagar el consumidor».

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