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Villa María: el transporte urbano emite boletos con datos personales del usuario

 Villa María se convirtió en la primera ciudad de Córdoba en tener un sistema urbano de transporte donde los boletos que se entregan como comprobante de la utilización de tarjetas magnéticas son emitidos por la empresa con el nombre, apellido y documento de identidad del titular del plástico en cuestión.

Los directivos de la Empresa Municipal de Transporte Urbano de Pasajeros, una entidad mixta integrada por el estado local y la firma privada TranBus decidieron cambiar los vales que entregan las máquinas con el fin de evitar las irregularidades crecientes que se detectaron en la instrumentación del sistema de tarjeta magnética.
Es que muchos de los usuarios que cargaban mensualmente una determinada cantidad de dinero en un plástico con sus datos personales, terminaban cediendo este instrumento de pago a familiares o amigos en abierta violación al marco regulatorio vigente.
Por ejemplo, los inspectores detectaron en numerosas oportunidades que personas inescrupulosas que gozaban de los descuentos especiales por ser estudiantes, obreros o jubilados, cedían sus tarjetas a gente que no cumplía similares requisitos. Los casos más comunes observados en Villa María tienen como protagonistas a personas adultas que viajan utilizando las tarjetas de sus hijos estudiantes o de sus padres jubilados abonando de esta forma una tarifa mucho más barata que la que les corresponde como viaje común.
En Villa María, el boleto abonado por un adulto con tarjeta magnética tiene un costo de 2 pesos. Si en cambio se paga en efectivo la cifra trepa a 2,50 pesos. Los obreros, estudiantes y jubilados y pensionados abonan menos de dos pesos, siempre que recurran a esta tarjeta magnética.
Hasta la instrumentación de esta medida de control, quienes abonaban sus viajes con tarjetas sólo recibían de la máquina expendedora un boleto con el número identificatorio de ese plástico, la hora y fecha del viaje.
A partir de estos cambios, a esos datos mencionados en el párrafo anterior, se suman los nombres y apellidos del titular, la categoría que registra (común, obrero, estudiante o jubilado) y el DNI.
De esta forma, cuando suben los inspectores a los colectivos, pueden verificar personalmente si los datos que figuran en el boleto se corresponden con la edad, el sexo y las restantes condiciones del portador de la tarjeta magnética.
Si ello no ocurre, se secuestran los plásticos y la persona en cuestión es obligada a descender.

13/01/12 Fuente: LMCórdoba

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